La Hakama

LA HAKAMA

(Este artículo se lo tomamos prestado a nuestros compañeros del Sagara dojo: https://www.facebook.com/sagara.dojo)

Breve Historia

La hakama es un tipo de pantalón que comenzó a ser utilizado por los jinetes samurai como una prenda externa adicional para proteger las piernas, ya fuera del roce de los arbustos o de otros elementos. La función de este pantalón es similar a la de los pantalones de piel utilizados por los vaqueros, sin embargo, puesto que en Japón la piel vacuna no era particularmente accesible, la hakama se confeccionaba con telas gruesas.
Si bien, originalmente la hakama era un artículo totalmente funcional, posteriormente se convirtió en un símbolo de status o posición, algo que permitía distinguir rápidamente a un samurai.
Sin embargo había diferentes tipos de hakama. El tipo usada por los artistas marciales hoy en día – con “piernas”- llamada joba hakama, una hakama que era una especie de falda tubular -sin piernas- y una tercera que era una versión extremadamente larga de la segunda. Esta era usada en las visitas al Shogun o Emperador. Medía alrededor de 5 metros de largo y era doblada repetidamente y colocada entre los pies y las nalgas del visitante. Esto obligaba al visitante a caminar en shikko (caminar de rodillas) y hacía extremadamente improbable el que pudiera esconder un arma (que quedaba dentro de la hakama) o incorporarse rápidamente para realizar un ataque.

Actualmente, la hakama la utilizan en Japón hombres y mujeres, tanto para eventos especiales como en la vida diaria, y como ya no existen los samuráis como una clase social,  ahora son los practicantes de ciertas artes marciales (como el Kendo o el Aikido) quienes continúan con el tradicional uso de la hakama como un símbolo de posición. De hecho, dentro de las artes marciales que utilizan la hakama como parte del uniforme, el uso de ésta generalmente se reserva únicamente para aquellos que ya adquirieron el grado de cinturón negro, aunque existen excepciones, ya que existen algunas escuelas en las que un estudiante que alcance cierto nivel antes del cinturón negro puede utilizarla
O Sensei fue mas bien categórico en que TODOS usaran hakama , pero él provino de una época/cultura donde no distaba de usarse la hakama como una vestimenta formal de uso común.
“Algunos de los estudiantes eran demasiado pobres para comprarse una hakama pero se requería usar una. Si no podían obtener una de un compañero mas antiguo, tomaban la cubierta de un viejo almohadón, la cortaban, teñían y la entregaban a una costurera para que le confeccionara una. Puesto que usaban tinturas baratas, por supuesto, después de un tiempo el color original comenzaba a mostrarse y la pelusa del viejo almohadón se desprendía al trabajar.” Saito Sensei, sobre el uso de la hakama en el dojo de O Sensei en la vieja época.

“En el Japón de la post guerra muchas cosas eran difíciles de conseguir, incluyendo la ropa. Debido a esta escasez, entrenábamos sin hakama. Intentábamos hacernos una con las cortinas usadas para los ataques aéreos pero como estas cortinas estuvieron colgadas al sol por años, se convertían en polvo tan pronto como empezábamos a hacer suwariwaza. Constantemente estábamos emparchando esas hakamas. Fue bajo esas condiciones que alguno de nosotros sugirió: “Por que no decimos okay, no usamos hakamas hasta que seamos shodan?” Esta idea fue puesta en práctica como una costumbre temporal para ahorrar dinero. Esta aceptación de una sugerencia no tiene nada en común conque la hakama sea un símbolo de la graduación de dan.”
Shigenobu Okumura Sensei, “Aikido Today Magazine” #41

“Cuando era uchi deshi de O Sensei, todos debíamos usar hakamas para practicar, comenzando con la primera graduación. No había restricciones con el tipo de hakama que pudieras usar, entonces el dojo era un lugar muy pintoresco. Uno veía hakamas de todos los largos, colores, y calidades, desde la hakama de kendo, las hakamas rayadas usadas en las danzas Japonesas, hasta las hakamas de seda llamadas sendai-hira. Supongo que algunos principiantes tomaban “prestada” la costosa hakama de su abuelo, pensando en usarla solo en ocasiones especiales y ceremonias, y se las subían por sobre las rodillas en la práctica de suwariwaza.
Recuerdo vívidamente el día que olvide mi hakama. Me preparaba para entrar al tatami, usando solo mi dogi, cuando O Sensei me dijo. “Donde está tu hakama?” en un tono de voz muy severo. “Que te hace pensar que puedes recibir las enseñanzas de tu instructor vistiendo nada mas que tu ropa interior? No tienes el mas mínimo decoro? Obviamente careces de la actitud y la etiqueta necesaria de quien se propone entrenar en budo. ¡Siéntate al costado y observa la clase!” Esta fue solamente la primera de muchas reprimendas que recibí de O Sensei. Sin embargo mi ignorancia en esta ocasión impulsó a O Sensei a leer a sus uchi deshi después de clases sobre el significado de la hakama. Nos dijo que la hakama fue vestimenta tradicional de los estudiantes de kobudo y pregunto si alguno de nosotros conocíamos la razón de que la hakama tuviera siete pliegos.
“Simbolizan las siete virtudes del budo,” O Sensei dijo “Son: jin (caridad), gi (honor o justicia), rei (cortesía y etiqueta), chi (sabiduría, inteligencia), shin (sinceridad), chu (lealtad), y koh (devoción). Hallamos estas virtudes en los más distinguidos samurais del pasado. La hakama nos lleva a reflexionar sobre la naturaleza del verdadero bushido. Vestirla simboliza tradiciones que fueron legadas de generación en generación. El Aikido nace del bushido, espíritu del Japon, y en nuestra práctica debemos esforzarnos en pulir las siete virtudes tradicionales.”
Actualmente, Muchos dojos de Aikido no siguen esta estricta costumbre de O Sensei sobre el uso de la hakama. El significado fue mutando del símbolo de virtudes tradicionales hasta convertirse en un símbolo del grado de yudansha He visitado muchos dojos en diferentes naciones. En algunos de ellos solo los cinturones negros usan hakama, el yudansha ha perdido su humildad. Piensa en la hakama como un trofeo por mostrar, como un símbolo visible de su superioridad. Este tipo de actitudes convierten la ceremonia del saludo a O Sensei, con la cual empezamos y terminamos cada clase, en una burla a su memoria y su arte.
Así también, en algunos dojos, a las mujeres de graduación de kyu (y solamente a las mujeres) se les requiere el uso de hakama, supuestamente para preservar su recato. En mi opinión no solo es insultante y discriminatorio hacia la mujer aikidoka sino que es también insultante para el varón aikidoka, porque supone una baja disposición a su parte que no tiene lugar en un tatami de aikido.
Ver a la hakama en tan mezquina situación me entristece. Puede parecer algo trivial para algunas personas, pero recuerdo muy bien la gran importancia que O Sensei le daba al uso de la misma. No puedo descartar la importancia de esta prenda, y ninguna otra, creo, puede disputar la gran importancia de las virtudes que simboliza. En mi dojo y las escuelas asociadas aconsejo a todos los estudiantes usar hakama sin importar su graduación. Siento que usando una hakama y conociendo su significado, ayudo a los estudiantes a ser concientes del espíritu de O Sensei y mantener viva su imagen.
Si permitimos que la importancia de la hakama se diluya, quizás comencemos a permitir que íconos del alma del aikido se pierdan como si más. Si, por otra parte, somos leales a los deseos de O Sensei respetando nuestra ropa de práctica, nuestro espíritu le es más leal al sueño al cual le dedicó toda su vida.” Mitsugi Saotome Sensei, “The Principles Of Aikido”.

 
Aunque la hakama de uso general puede ser de varios colores o incluso estampada, en las artes marciales generalmente es de color negro, azul índigo, gris o blanco. En el Aikido el color blanco tiende a ser utilizado únicamente por maestros de grado muy alto (aunque en algunas escuelas la utilizan quienes todavía no obtienen la cinta negra).
La forma de atar las cintas de la hakama, una vez puesta, suele variar dependiendo del arte marcial practicado. Por ejemplo, en el Kendo el nudo queda en la espalda, mientras que en el Aikido se deja al frente. Esto tiene una razón muy práctica, y es que en Aikido, si el nudo quedara atrás, sería muy molesto en el momento de realizar las caídas hacia atrás.

Partes

• Koshiita (panel de madera, tabla de la cintura), es el refuerzo posterior para la espalda.
Generalmente es de un material firme pero flexible.
• Himo son las cintas o cinturones:
Ushirohimo, las cintas cortas posteriores (ushiro).
Maehimo, las cintas largas frontales (mae).
• Hida son los pliegues o dobleces:
• Ôhida (el gran pliegue), el pliegue posterior.
• Yosehida, los pliegues frontales

Simbolismo

En la tradición japonesa cada uno de los dobleces de la hakama representa una virtud primordial. De hecho existen varias interpretaciones al respecto y que van desde darle un significado particular a cada doblez hasta definir si en la parte de atrás se consideran uno o dos dobleces. Dado que esta prenda fue utilizada tanto por los samurais (la clase guerrera) y posteriormente por la sociedad en general, las virtudes asignadas a los pliegues han dependido precisamente del enfoque particular de cada grupo.

Sociedad japonesa

Desde el punto de vista de la sociedad tradicional japonesa, los cinco pliegues frontales simbolizan las cinco virtudes fundamentales:
Jin Virtud, benevolencia, humanidad, caridad.
Gi Justicia, moralidad, honor, lealtad.
Rei Expresión de gratitud (cortesía, respeto).
Chû Lealtad, fidelidad.
Kôhei Ser justo, imparcial; justicia.
Nota: El Kanji “chû” contiene los caracteres: centro y corazón.
El doblez en la parte posterior representa a las cinco virtudes consolidadas en una gran virtud y que es la de ser un ser humano integral. Los kanji para expresar “cinco virtudes” (gotoku), también se utilizan para denotar la base para la olla de hierro utilizada en las casas japonesas antiguas para calentar el agua, con lo cual podría decirse que las cinco virtudes son como una base o plataforma para el individuo.
Con respecto a las virtudes, puede ser interesante saber que las cuatro más importantes en la ceremonia del té, son:
Wa Armonía.
Kei Respeto.
Sei Pureza.
Jaku Tranquilidad.

O Sensei

Según O Sensei, los siete pliegues simbolizan las siete virtudes del Budo:

Jin Benevolencia, compasión, amor universal.
Gi Justicia, lo correcto.
Rei Cortesía, etiqueta.
Chi Sabiduría.
Shin Sinceridad, confianza, devoción.
Chû Lealtad, fidelidad.
Kôhei Ser justo, imparcial; justicia.

Nota: las primeras cinco son aquellas que fueron establecidas por Confucio.

Bushido

Desde el punto de vista de los samurais, los dobleces representan los siete códigos del bushido:

Jin Amor universal, benevolencia, caridad, compasión.
(cuán generoso o compasivo es el portador).
Gi Lo correcto, integridad, justicia
(el valor propio del portador, su moral, integridad o capacidad de tomar decisiones correctas).
Rei Cortesía, etiqueta, obediencia
(el aspecto social o el comportamiento del portador).
Yû(ki) Coraje, valor, heroísmo
(el valor, espíritu o entrega del portador).
Makoto Honestidad, sinceridad, veracidad
(qué tan digno de confianza es el portador).
Chûgi Devoción, lealtad, fidelidad
(la lealtad del portador hacia su Señor, maestro o aliados).
Meiyo Dignidad, honor, prestigio
(la posición honorífica que se le ha otorgado al portador).

Cuidados

Para una hakama de algodón:

• Antes de utilizarla por primera vez, ponerla a remojar en una mezcla de vinagre (o amoniaco) y agua en una proporción de 1:32 (e.g., 625 mililitros de vinagre en 20 litros de agua) durante unas 8 o 10 horas para ayudar a que el tinte se fije a la tela: esto contribuirá a evitar que se deslave.
• En términos generales, la frecuencia con que debe lavarse es muy baja, por ejemplo, una o dos veces al año, de acuerdo a las condiciones y al uso que se le de.
• Siempre lavarla aparte, ya que el tinte se desprende con el tiempo.
• De preferencia debe lavarse a mano, con agua fría y con una mínima cantidad de detergente.
De ser posible, la hakama simplemente se extiende, pero cuidando de mantener sus dobleces verticales, se sumerge en una bandeja alargada (o en una tina), y se presiona durante varios minutos para que el agua circule entre la tela. Este procedimiento ayuda a conservar tanto el color como los pliegues.
• Para enjuagarla se utiliza agua fría. Si se desea, puede agregarse un poco de vinagre para ayudar a conservar fijo el tinte.
• El secado se hace al aire, mas no al sol. Una vez seca, se dobla para mantener su aspecto correcto.

Para una hakama sintética:

• Ésta simplemente se trata como cualquier prenda de planchado permanente, esto es, una vez seca se dobla inmediatamente para mantener bien definidos sus pliegues y su aspecto.

Cómo Doblar

Una hakama siempre debe doblarse después de usarla, ya que esto ayuda a mantenerla sin arrugas, con los pliegues bien definidos y con un aspecto elegante.
A continuación se presenta una guía para aprender a doblar una hakama:
Existen varias formas de doblar la hakama. En todo el proceso debe cuidarse que los dobleces queden bien marcados y que las cintas siempre se mantengan ajustadas de manera firme.
Se pueden probar varias formas tanto para colocársela como para doblarla, ya sabéis “cada maestrillo tiene su librillo”